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lunes, 14 de febrero de 2022

Michel Houellebecq


 
ASUBHA, la meditación sobre el cadáver.

"Cada mañana iba a un osario donde depositaban a los muertos recientes, sin tomar ninguna precaución contra los predadores ni los insectos. De este modo, concentrando al máximo sus facultades mentales para tratar de seguir los preceptos enunciados por Buda en el sermón sobre la atención, había podido observar atentamente al cadáver macilento, observar atentamente al cadáver supurante, observar atentamente al cadáver desmembrado y al cadáver comido por los gusanos. En cada estadio, tenía que repetir cuarenta y ocho veces: <<Éste es mi destino, el destino de toda la humanidad, no puedo eludirlo.>>"

(Michel Houellebecq. El mapa y el territorio)

sábado, 20 de marzo de 2021

Michel Houellebecq


 

“En el sentido en el que yo concibo este trabajo de escritor, se trata de coger lo negativo, de absorber lo negativo del mundo y darle una pintura de forma que el lector pueda soportarlo, para reconfortarlo, para que pueda soportar este aspecto negativo.”

 (Michel Houellebecq, entrevista en Málaga 451)


“Pienso demasiado, soy demasiado nervioso, impaciente, entonces, estoy en un estado de agotamiento que es un favor que se me concede, una gracia que se me concede (…) La única vía para Schopenhauer es la contemplación, el hecho de mirar al objeto sin formarse él un pensamiento consciente. Desde ese punto de vista está muy cerca del enfoque budista, es una forma de gracia (…) hay una felicidad, pero no hay un pensamiento de dios detrás” 

(Michel Houellebecq, entrevista en Málaga 451)


domingo, 14 de febrero de 2021

Michel Houellebecq y Clement, doble retrato


 

(a Clement, 2000-2011)


"Qué bonitas escapadas

Ese amor

Gracias, pequeño Clement"

(Michel Houellebecq)


"Yo era el más amoroso de los seres

Y como amo de mi amo

Muchas veces lo jugué

No puede elogiarme demasiado ”

(Clement)


Doble retrato, Clement y Houellebecq.


"Ahora que la luz en torno a nuestros cuerpos se ha vuelto palpable,

Ahora que hemos llegado a nuestro destino

Y que hemos dejado atrás el universo de la separación,

El universo mental de la separación,

Para bañarnos en la alegría inmóvil y fecunda

De una nueva ley,

Hoy,

Por primera vez,

Podemos contar el final del antiguo reino."

(Michel Houellebecq)


"Tiendo a creer cuando voy a misa; pero apenas salgo, se me pasa. Así que ahora lo evito, porque el bajón es desagradable. Pero la misa en sí misma es muy convincente; es una de las cosas más perfectas que conozco. Y mejor todavía son los entierros, porque ahí se habla mucho de la supervivencia después de la muerte, y con una apariencia de convicción total. La verdad es que mi ateísmo no salió indemne de la muerte de mis padres y de mi perro Clément."

(https://elpais.com/cultura/2015/04/23/babelia/1429802066_046042.html)



lunes, 18 de agosto de 2014

Retrato de Michel Houellebecq, reconstrucción de las Erineas



“El amor une, y une para siempre. La práctica del bien es una unión, la práctica del mal una desunión. El otro nombre del mal es separación; y aún hay otro más, mentira. Sólo existe un entrelazamiento magnífico, recíproco e inmenso”.
(Las partículas elementales. Houellebecq)

Óleo sobre tabla.

Retrato de Michel Houellebecq



El albatros

Frecuentemente, para divertirse, los tripulantes
Capturan albatros, enormes pájaros de los mares,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío deslizándose sobre los abismos amargos.

Apenas los han depositado sobre la cubierta,
Esos reyes del azur, torpes y temidos,
Dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
Como remos arrastrar a sus costados.

Ese viajero alado, ¡cuan torpe y flojo es!
Él, no ha mucho tan bello, ¡qué cómico y feo!
¡Uno tortura su pico con una pipa,
El otro remeda, cojeando, del inválido el vuelo!

El Poeta se asemeja al príncipe de las nubes
Que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
Exiliado sobre el suelo en medio de la grita,
Sus alas de gigante le impiden marchar.

(Baudelaire)

Retrato de Michel Houellebecq (Óleo sobre tabla)



"Hoy vivimos en un reino completamente nuevo,
Y la mezcla de circunstancias envuelve nuestros cuerpos,
Baña nuestros cuerpos,
En un halo de júbilo.
(...)
Ahora que vivimos en la luz,
Ahora que vivimos en las cercanías inmediatas de la luz
Y que la luz baña nuestros cuerpos,
Envuelve nuestros cuerpos,
En un halo de júbilo,
Ahora que nos hemos establecido en las cercanías inmediatas del río,
En tardes inagotables
Ahora que la luz en torno a nuestros cuerpos se ha vuelto palpable,
Ahora que hemos llegado a nuestro destino
Y que hemos dejado atrás el universo de la separación,
El universo mental de la separación,
Para bañarnos en la alegría inmóvil y fecunda
De una nueva ley,
Hoy,
Por primera vez,
Podemos contar el final del antiguo reino."

(Las Partículas Elementales, M. Houellebecq)

Retrato de Michel Houellebecq, mon semblable, — mon frère !



Al lector  


La necedad, el error, el pecado, la tacañería,
Ocupan nuestros espíritus y trabajan nuestros cuerpos,
Y alimentamos nuestros amables remordimientos,
Como los mendigos nutren su miseria.

Nuestros pecados son testarudos, nuestros arrepentimientos cobardes;
Nos hacemos pagar largamente nuestras confesiones,
Y entramos alegremente en el camino cenagoso,
Creyendo con viles lágrimas lavar todas nuestras manchas.

Sobre la almohada del mal está Satán Trismegisto
Que mece largamente nuestro espíritu encantado,
Y el rico metal de nuestra voluntad
Está todo vaporizado por este sabio químico.

¡Es el Diablo quien empuña los hilos que nos mueven!
A los objetos repugnantes les encontramos atractivos;
Cada día hacia el Infierno descendemos un paso,
Sin horror, a través de las tinieblas que hieden.

Cual un libertino pobre que besa y muerde
el seno martirizado de una vieja ramera,
Robamos, al pasar, un placer clandestino
Que exprimimos bien fuerte cual vieja naranja.

Oprimido, hormigueante, como un millón de helmintos,
En nuestros cerebros bulle un pueblo de demonios,
Y, cuando respiramos, la Muerte a los pulmones
Desciende, río invisible, con sordas quejas.

Si la violación, el veneno, el puñal, el incendio,
Todavía no han bordado con sus placenteros diseños
El lienzo banal de nuestros tristes destinos,
Es porque nuestra alma, ¡ah! no es bastante osada.

Pero, entre los chacales, las panteras, los podencos,
Los simios, los escorpiones, los gavilanes, las sierpes,
Los monstruos chillones, aullantes, gruñones, rampantes
En la jaula infame de nuestros vicios,

¡Hay uno más feo, más malo, más inmundo!
Si bien no produce grandes gestos, ni grandes gritos,
Haría complacido de la tierra un despojo
Y en un bostezo tragaríase el mundo:

¡Es el Tedio! — los ojos preñados de involuntario llanto,
Sueña con patíbulos mientras fuma su pipa,
Tú conoces, lector, este monstruo delicado,
—Hipócrita lector, —mi semejante, — ¡mi hermano!


(Baudelaire)


jueves, 7 de agosto de 2014

Retrato de Michel Houellebecq, la noche



Óleo sobre tabla/Oil on board,
70x90 cm. 2008.

Eneatipo 5

“De repente tuvo el presentimiento de que su vida entera iba a parecerse a ese momento. Se movería entre las emociones humanas, y a veces estaría muy cerca de ellas; otros conocerían la felicidad o la desesperación; pero nada de eso tendría que ver jamás con él, ni podría alcanzarle.
(…) Él quería moverse, pero no podía; sentía con toda claridad que se estaba hundiendo en un lago helado. Sin embargo, todo era excesivamente tranquilo. Se sentía separado del mundo por unos cuantos centímetros de vacío, que formaban en torno a él un caparazón o una armadura.”
(Las partículas elementales. Michel Houellebecq)

Eneatipo 5 (miedo interiorizado; pasión, avaricia; separación).
Idea santa: la verdadera independencia es ser independiente de la mente que nos separa del universo.