“Yo
diría que si miras el rostro de una mujer, el dios se muestra en su
rostro. Ves a esta criatura peluda justo detrás de su rostro,
justo detrás de sus ojos.”
(Clarissa
Pínkola Estés)
“Ser
nosotras mismas hace que acabemos exiliadas por muchos otros. Sin
embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exiliarnos de
nosotras mismas”
(Clarissa
Pínkola Estés)
“Canto
a las mujeres, que como las lobas,
bailan
y aúllan a la luna. Juntas y salvajes,
(...)
Recogiendo
todos los logros de nuestras antepasadas,
continuando
con conciencia y usando nuevas palabras.
Es
el momento de alcanzar los sueños,
es
hora de regalarnos risas,
de
esas que nacen de muy adentro y que se expanden a toda prisa
Y
que rían con nosotras los nuevos hombres del mundo; que se inventan,
como nosotras, para poder andar juntos.” @rosazaragozamusic
“...
Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba.
(…) Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en
busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero,
cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la
hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y
piensa qué canción va a cantar. Cuando ya lo ha decidido, se sitúa
al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a
cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las
patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo.
La
Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda
cola se curva hacia arriba- La Loba sigue cantando y la criatura
lobuna empieza a respirar. La Loba canta con tal intensidad que el
suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre
los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.
En
algún momento de su carrera (...) el lobo se transforma de repente
en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a
carcajadas.”
(Clarissa
Pínkola Estés)